12 piedras fundamentales clase 11A – Superar conflictos – Pasos para vencer

Objetivo: Ayudar a los alumnos a entender que todo el mundo pasa pruebas de uno u otro tipo. El Señor tiene las respuestas y soluciones a todo ello y si se valen de lo que aprendan aquí, obtendrán victorias.  

Si está dando la prueba de clase, debe realizarse después de la clase correspondiente. A los estudiantes se les debe permitir usar su Biblia para ayudarlos a completar las prueba.

12 Foundation Stones Class 11A: Overcoming Problems

Aim: To help the students understand that everyone has battles of one type of another. The Lord has the answers and solutions and if they use what they will learn here, they can win victories!

If you are giving class tests as part of the 12 Foundation Stones course, then each test should be given following the relevant class. Students should be allowed to use their Bible to help them complete the test.

Caer para adelante

Un grupo de chicas surfistas se reunió en el mar cerca de la orilla para recibir unas últimas pautas de su instructora antes de entrar al agua. Aunque la marea estaba alta y el mar un poco agitado, las jóvenes entraron valientemente al agua con sus tablas.

La instructora no llevaba tabla, sino dos flotadores de esponja. Se quedó en el agua con el objeto de ayudar a las chicas a colocarse en posición para montar las olas. Mientras observaba, noté que varias de ellas lo intentaban una y otra vez y repetidamente se caían. Pero no cejaban en su empeño. Otras por lo visto se contentaban con quedarse sentadas en su tabla observando pasivamente.

Por fin una chica logró agarrar una ola que la trajo velozmente en dirección a la piscina natural desde donde yo observaba. Se había caído en numerosas ocasiones, pero al final logró correr la ola. Aplaudí con entusiasmo mientras se acercaba y se le dibujó en el rostro una gran sonrisa. Lo había conseguido. Perseveró y alcanzó el objetivo.

Para lograr el éxito es preciso caer o fallar de vez en cuando. La clave está en caer para adelante y no para atrás, fallar con miras a avanzar, no a retroceder. Caer para adelante significa que aunque fallemos sabemos que gracias a ello estamos más cerca del triunfo. A consecuencia de ese tropiezo aprendemos algo importante que nos ayudará en nuestro próximo intento. Todo el que ha alcanzado algún éxito, en algún momento del proceso fracasó, pero no permitió que eso lo echara abajo.

La chica que montó aquella ola hasta la playa también había hecho el ridículo en sus intentos anteriores. Sabía, sin embargo, que esas caídas eran el precio que debía pagar por el éxito. Veía aquellos fracasos en su debida perspectiva. Cada vez que se caía de la tabla era consciente de que se acercaba más a la victoria, que estaba más cerca de aprender a mantener el equilibrio, más cerca de dominar la técnica y mejorar su desempeño sobre las olas. Caía para adelante.

Por desgracia, las que se quedaron cómodamente en sus tablas nunca llegaron más lejos. No hicieron el ridículo ni tragaron agua al caer en las olas, pero se privaron de saborear el éxito. Nunca saborearon el placer extático de montar una ola hasta la playa sobre una tabla.

Así que, ¡a tomar la tabla y probar de nuevo! El agua está estupenda y volverás a casa satisfecho. Además dormirás bien, aunque quizá sientas molestias y dolores por los repetidos porrazos. Mañana tal vez te subas a la tabla, te desplaces sobre la cresta de esa ola y llegues más lejos de lo que te habías imaginado. Recuerda, nuestro instructor nos ha dicho que Él es capaz de hacer muchísimo más de todo lo que podamos pedir o imaginar. (Efesios 3:20) En todo caso tenemos que montarnos en esa tabla aunque nos caigamos una y otra vez. Al final caeremos para adelante y conseguiremos lo que nos proponemos.

Caer para atrás: Culpar a los demás. Repetir el mismo error. Pretender que nunca fracasarás. Dar por hecho que fallarás continuamente. Aceptar ciegamente la tradición. Dejar que los errores del pasado te limiten. Pensar que eres un fracasado. Darte por vencido.

Caer para adelante: Asumir la responsabilidad. Aprender de cada error. Saber que los fallos y fracasos son parte del proceso. Mantener una actitud positiva. Cuestionar suposiciones trasnochadas. Afrontar nuevos riesgos. Perseverar.


Text courtesy of Activated magazine. Used by permission. Images designed by brgfx via Freepik.

Failing Forward

A group of young female surfers gathered in the water not far from the shore to get some last-minute instructions from their instructor. The tide was high and a little rough, but the young women bravely went into the water with their surfboards.

The instructor didn’t have a board but instead two sponge supports to keep her afloat. She stayed in the water to position the girls and help them to catch the waves. As I watched, I noticed that some of the girls would attempt over and over again and be thrown from their boards over and over again. And yet they persisted. Others seemed to be content to sit on their boards and watch from the sidelines.

Finally, one girl managed to mount her board and came roaring toward the natural pool near where I was. She had fallen numerous times before, but in the end, she had success. I clapped enthusiastically and a big smile spread across her face. She had done it. She had persevered and succeeded.

In order to succeed, you have got to occasionally fail. The key is to fail forward, not backward. Failing forward means that even though we fail, we know we are closer to success because of it. We’ve learned something important from the failure which will help us in our next attempt. Everyone who ever succeeded failed at some point in the process, but they didn’t let failure pull them down.

The girl who surfed to the beach had made a fool of herself in her attempts. But she knew those failures were the price of success. She had failure in its proper perspective. Every time she fell off that board, she knew she was getting closer to victory, closer to learning the trick of keeping her balance, closer to mastering the board and improving as a surfer. She was failing forward.

Unfortunately, the others who stayed comfortably on their boards didn’t get any further. They never made a fool of themselves, or swallowed water as they fell into the surf, but they also never tasted the savor of success. They never tasted the thrill of mounting both board and wave to race ecstatically toward the shore.

So pick up your board and try again! The water is great, and you’ll come home fulfilled and sleep well, even though you may have aches and pains from the repeated falls. And tomorrow you may just get up on the board and mount that wave and ride further than you ever thought. Remember, our Instructor has told us that He is able to do exceeding abundantly above all we ask or think. (Ephesians 3:20) But we’ve got to get up on that board, even if we fail over and over! In the end, we will fail forward and make it!

Failing Backward: Blaming others. Repeating the same mistake. Expecting never to fail. Expecting to continually fail. Accepting tradition blindly. Being limited by past mistakes. Thinking “I am a failure.” Quitting.

Failing Forward: Taking responsibility. Learning from each mistake. Knowing failure is part of the process. Maintaining a positive attitude. Challenging outdated assumptions. Taking new risks. … Persevering.


Text courtesy of Activated magazine. Used by permission. Images designed by brgfx via Freepik.

Vivir con alegría: La increíble historia de Guo Youming

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De niño, la madre de Guo Youming notó que caminaba con dificultad y se caía con frecuencia. Su anomalía empeoró hasta que le diagnosticaron distrofia muscular a la edad de 7 años. El diagnóstico fue devastador para sus padres, que debieron lidiar con el sentimiento de culpa y tristeza al enterarse de que el mal no tenía cura. Youming reveló que él también por poco da lugar a la desesperación, pero se dio cuenta de que eso no haría más que dificultarles las cosas a sus padres. En cambio, se negó a dejar que su condición le impusiera límites y se propuso «esforzarse al máximo y sonreír valientemente», según sus propias palabras. A los nueve años ya no pudo caminar y quedó confinado a una silla de ruedas. Al atrofiarse sus músculos, perdió toda funcionalidad en sus extremidades. Hoy su infatigable madre lo ayuda a comer, ir al baño, ducharse y realizar otras funciones básicas.

Pese a que Youming dependía de su madre para que lo llevara a clase, insistía en no faltar nunca. Con su actitud optimista y positiva se granjeó las simpatías de sus compañeros y profesores, que admiraban su talante victorioso ante la vida a pesar de padecer una enfermedad degenerativa.

A los 26 años Youming solo puede ingerir líquidos y depende de un respirador para el día a día. Su fortaleza física se fue deteriorando tan rápidamente que ni siquiera pudo terminar su ceremonia de graduación. Sin embargo, pasó el examen oral con notas sobresalientes y obtuvo un máster en literatura china. La literatura es su pasión. Su tesis consistió en una selección de poemas de su propia factura y otras obras. Tiene una extensión de 100.000 palabras, lo que entraña un logro monumental, teniendo en cuenta que apenas puede tipear diez palabras por minuto durante diez minutos al día, echado de espaldas y maniobrando un ratón para pulsar un teclado especial. En un futuro Youming espera pasar el examen para ejercer como empleado público.

«No podemos determinar nuestra suerte —dice Youming—, pero sí podemos decidir cómo enfrentarla. Si nos parece que la vida no tiene sentido, pues entonces debemos darle sentido. Sea que nos pasemos el día tristes o alegres, igual tendremos que vivirlo. ¿Por qué no hacerlo con alegría? Mientras yo no deje de creer que puedo resistir, Dios y los demás tampoco dejaran de creer que puedo».


Historia gentileza de la revista Conectate.

Photo de https://www.nownews.com/news/20170714/2588753

Live with Joy: Guo Youming’s Incredible Story

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As a child, Guo Youming’s mother noticed that he walked unsteadily and had frequent falls. His condition worsened until he was diagnosed with muscular dystrophy at age seven. The diagnosis was crushing for Youming’s parents, who struggled with guilt and grief as they learned that there was no cure. Youming said that he also wanted to despair, but he realized that he would only be making life harder for his parents. Instead, he refused to let his condition limit him and determined, he says, to “do my best and smile bravely.” At nine years old, he became unable to walk and was confined to a wheelchair. As his muscles atrophied, his limbs lost all function. Today, his mother assists him with eating, using the bathroom, taking a shower, and other basic tasks.

Although Youming had to rely on his mother to wheel him into class, he insisted on never being absent. His positive and buoyant attitude made him a favorite among classmates and teachers, who admired his victorious outlook on life while living with a steadily worsening condition.

At age 26, Youming can only ingest liquids and relies on a respirator to make it through each day. His rapidly declining physical strength didn’t even last through his own graduation ceremony. Yet he passed his oral exam with outstanding marks and earned a master’s degree in Chinese literature. Literature is Youming’s passion, and his thesis is a collection of his poems and other works. It is 100,000 words long, a monumental achievement for Youming, who is only able to type ten words per minute for ten minutes each day, lying on his back and using a mouse to tap on a special keyboard. Youming hopes to pass the civil servant exam in the future.

“We cannot choose our fate,” says Youming, “but we can choose how we face our fate. If life seems meaningless, then we must give it meaning. Whether we pass a day in sorrow or in joy, we still have to live through the day. Why not live it with joy? As long as I don’t give up on myself, God and others won’t give up on me.”


Story courtesy of Activated magazine.

Image from  https://www.nownews.com/news/20170714/2588753