The Story to End the Excuses – Sin excusas

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Entrada → Salida

system-error-codes-2830869_960_720En informática y en matemáticas, basura que entra, basura que sale describe el concepto de que el ingreso o introducción de datos deficientes o disparatados produce el egreso de datos igualmente disparatados, o sea basura. Es decir que una información que desde un principio es imprecisa o defectuosa inevitablemente conduce a resultados imprecisos y defectuosos.

En Su Sermón de la Montaña Jesús expresó algo extraordinariamente parecido: «Un buen árbol produce frutos buenos y un árbol malo produce frutos malos. Un buen árbol no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos buenos. Así, de la misma manera que puedes identificar un árbol por su fruto, puedes identificar a la gente por sus acciones».1

Esta breve parábola nos invita a reflexionar sobre lo que dicen de nosotros —y del Salvador que vive en nosotros— nuestras palabras y acciones. ¿Expresa nuestra vida el sincero interés y consideración que Dios muestra por los demás, o es un simple reflejo de nuestro egocentrismo? ¿Comunicamos Su generosidad y justicia, o por defecto nos dejamos llevar de ese impulso tan humano que es levantar muros y excluir?

sunset-485016_960_720Así como el código informático y las ecuaciones matemáticas pueden rectificarse corrigiendo los datos que entran, Jesús nos recordó que la vida cristiana requiere una transformación interior, la que solo Él puede producir. «Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí.»2

Jesús que entra, Jesús que sale.


1 Mateo 7:17,18,20 (NTV)
2 Juan 15:4 (NVI)

Gentileza de la revista Conéctate. Usado con permiso. Imágenes en dominio público.

Input → Output

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In computer science and mathematics, Garbage In, Garbage Out describes the concept that flawed or nonsense input data produces nonsense output or “garbage.” In other words, inaccurate or faulty information at the start will inevitably lead to inaccurate or faulty results.

In His Sermon on the Mount, Jesus said something remarkably similar: “A good tree produces good fruit, and a bad tree produces bad fruit. A good tree can’t produce bad fruit, and a bad tree can’t produce good fruit. Yes, just as you can identify a tree by its fruit, so you can identify people by their actions.”1

This brief parable invites us to consider what our words and actions say about us and the Savior who lives within us. Do our lives express His care for others or our own self-centeredness? Do we communicate His generosity and justice, or do we default to the human impulse to build walls and exclude?

sunset-485016_960_720Like computer code and mathematical equations can be fixed by correcting the input data, Jesus reminds us that Christian living requires interior transformation, the kind that only He can bring about. “Remain in me, as I also remain in you. No branch can bear fruit by itself; it must remain in the vine. Neither can you bear fruit unless you remain in me.”2

Jesus In, Jesus Out.


1. Matthew 7:17–18,20 NLT
2. John 15:4 NIV

Text courtesy of Activated magazine. Used by permission. Images in public domain. 

¡Bebe, alaba y escucha!

Drink+Praise+Listen

Palabras de Jesús

Sírvete un vaso de agua fría u otra bebida refrescante que te guste, y mientras bebes, alábame por las maravillosas, tranquilizadoras y refrescantes palabras que te doy. Bebe pausadamente e imagina que Mi Espíritu entra en ti mientras bebes el líquido refrescante. Medita en que soy el agua de vida y lo que te mantiene con vida. Luego, guarda silencio por unos instantes y escúchame mientras te doy una frase o dos de Mis amorosas y refrescantes palabras.


Adaptado de My Wonder Studio

Drink … praise … listen!

Drink+Praise+ListenWords from Jesus

Get yourself a nice big glass of cold water, or some other pleasant refreshment that you enjoy, and as you drink it, praise Me for the wonderful, soothing, refreshing words I can give you. Drink it slowly and imagine My Spirit going into you as you take in the refreshing liquid. Meditate on how I am the water of life, I am what keeps you alive. Then stop for a moment and listen while I give you a sentence or two of My loving‚ refreshing words.


Adapted from My Wonder Studio.

La mejor versión de ti mismo

Track Athlete Stadium Sports Field Running

En su libro The Life God Blesses, Gordon MacDonald cuenta una de sus experiencias en el equipo de atletismo de la Universidad de Colorado. En particular, recuerda el difícil entrenamiento junto a un compañero que se llamaba Bill. «Actualmente, todavía recuerdo la angustia que me daba el entrenamiento del lunes por la mañana. Estaba tan agotado al terminar el entrenamiento, que me iba tambaleando a los vestidores. Bill era diferente. Cuando terminaba, se quedaba descansando en el césped cerca de la pista de atletismo. Después de unos veinte minutos, mientras Gordon se duchaba, ¡Bill repetía toda la sesión de entrenamiento!

Bill no se consideraba un atleta excepcional entre sus compañeros de la universidad. Bill comentó: «Yo no era un gran atleta, pero tenía una teoría, la de tener una especie de saco como el de los que hacen trucos de magia. Me explico: en el entrenamiento o en una competición no hay un gran paso que se puede dar; pero sí se pueden hacer miles de cosas pequeñas».

Dp5BIM5VsAEA3IKEs probable que Bill no haya causado gran impacto durante sus años en la universidad, pero con el tiempo, su disciplina y empeño dieron fruto. Gracias al esfuerzo disciplinado y mejoras constantes, el poco espectacular atleta universitario que había entrenado junto a Gordon MacDonald se convirtió en un atleta mundialmente famoso: Bill Toomey, el decatleta que en 1984 fue incorporado al Salón de la Fama Olímpico.

Bill logró ese gran éxito gracias a su disciplina. La perspectiva de Gordon MacDonald lo dice todo: «La diferencia entre nosotros dos empezó los lunes por la tarde en el entrenamiento. Él no le tenía miedo a la disciplina y se entregó al máximo. Yo le tenía miedo a la disciplina e hice lo mínimo».


Historia gentileza de Anchor.

Becoming Your Best You

Track Athlete Stadium Sports Field Running

In his book, The Life God Blesses, Gordon MacDonald tells a story about his experiences on the track team at the University of Colorado. In particular, he remembers the difficult workouts he did with a teammate named Bill. “To this day I have anguished memories of our workouts each Monday afternoon,” says Gordon. “When those Monday workouts ended, I would stagger in exhaustion to the locker room.” But Bill was different. When he was finished, he would rest on the grass near the track. But after about 20 minutes, while Gordon showered, Bill repeated the entire workout!

Bill didn’t consider himself to be an exceptional athlete in college. “I was not a great athlete,” observed Bill. “But I had a ‘bag of tricks theory,’ that is, there is no one big move you can make in your training or in competition, but there are thousands of little things you can do.”

Dp5BIM5VsAEA3IKBill might not have made a great impact during his college years, but his discipline and desire paid off over time. Through disciplined effort and continual improvement, the unspectacular college athlete who had worked out with Gordon MacDonald became the world-famous athlete, Bill Toomey, the decathlete inducted into the Olympic Hall of Fame in 1984.

What elevated Bill to such high accomplishments was his discipline. Gordon MacDonald’s insight says it all: “The difference between the two of us began on Monday afternoons during workout. He was unafraid of discipline and did the maximum; I was afraid of discipline and did the minimum.”


Story courtesy of Anchor.