La revelación de Tino

Gentileza de My Wonder Studio.

Tarjetas de La Vida de Jesús – Parte 12

Actividad devocional para niños, con una tarjeta/historia por día. 

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Acciona el interruptor

La represa de Itaipú, ubicada sobre el río Paraná en la frontera entre Paraguay y Brasil, es la mayor planta hidroeléctrica operativa que existe hoy en el mundo. En 1995, diez años después de su inauguración, la revista Mecánica Popular la incluyó en su lista de las siete maravillas del mundo moderno. En el año 2000 generó 93 mil millones de kWh, suficientes para cubrir el 95% de la demanda de energía eléctrica del Paraguay, país de 6,5 millones de habitantes, y el 24% de la del Brasil con sus 188 millones de habitantes.

Lo curioso es que esa formidable potencia permaneció inexplotada durante miles de años hasta que se emprendió la construcción de la obra. La energía espiritual que Dios pone a nuestra disposición es semejante. Si bien tiene enormes posibilidades latentes, no le sacaremos ningún provecho a menos que reconozcamos su existencia, valoremos su potencial y nos ejercitemos en su empleo.

No tienes por qué creer lo que nadie te diga al respecto. ¡Pon a Dios a prueba! Decídete. Acciona el interruptor que establece la conexión con Él por intermedio de Su Hijo, Jesús. Una vez que conozcas a Dios personalmente no abrigarás dudas de que es quien afirma ser: nuestro Creador omnipresente, omnisciente, todopoderoso y todoamoroso.


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Tarjetas de La Vida de Jesús – Parte 11

Actividad devocional para niños, con una tarjeta/historia por día. 

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Parábola de los trabajadores del viñedo – libro para colorear

Parábolas de Jesús – La higuera estéril

Tarjetas de La Vida de Jesús – Parte 10

Actividad devocional para niños, con una tarjeta/historia por día. 

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Una partida de ajedrez

Érase una vez un rey que retó a un sabio viajero a una partida de ajedrez. El monarca prometió al sabio cualquier recompensa que deseara si le ganaba. El sabio le dijo al rey que tenía una petición muy modesta y que, como era un hombre con pocas necesidades materiales, lo único que deseaba era un poco de arroz, cuya cantidad se determinaría utilizando el tablero de ajedrez de la siguiente manera: un grano de arroz en la primera casilla, dos en la segunda, cuatro en la tercera, ocho en la cuarta, dieciséis en la quinta y así sucesivamente, duplicando el número de granos en cada casilla consecutiva.

El rey se alegró mucho de tan sencilla petición y comenzó el juego. Como era de esperar, el rey perdió. Total que, para cumplir su palabra, ordenó que trajeran un saco de arroz y empezó a hacer cálculos y a contar los granos. Sin embargo, a la larga descubrió que la cantidad final de arroz que le debía al ganador sería mayor que todo el arroz de su reino.

Al igual que hay 64 casillas en un tablero de ajedrez, hay 365 días en un año. Cada uno de ellos encierra la posibilidad de crecer, pero —y aquí está la parte difícil— tenemos que estar comprometidos y ser constantes y persistentes. Un grano de arroz es casi nada, y aun si se duplicara con cada nueva casilla, después de 14 casillas no sumaría más de una libra o medio kilo. No parece mucho. Por eso, cuando nos comprometemos con algo —un nuevo hábito positivo, aprender una nueva destreza, iniciar un nuevo negocio— es probable que nos desanimemos si queremos ver progresos demasiado rápido o no vemos cambios de un momento a otro.

¡No subestimemos el efecto acumulativo de los avances que parecen pequeños! Tengamos paciencia, seamos buenos administradores de lo que Dios nos ha confiado y veremos cómo crece.


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