Versículos de la Biblia: Instrucción y disciplina

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Adapted from My Wonder Studio

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La parábola de la mala hierba y el trigo

wheat and tares 1

Jesús dijo: «En el reino de Dios sucede lo mismo que le pasó a uno que sembró, en su terreno, muy buenas semillas de trigo. Mientras todos dormían, llegó su enemigo y, entre las semillas de trigo, sembró semillas de una mala hierba llamada cizaña, y después se fue.

»Cuando las semillas de trigo produjeron espigas, los trabajadores se dieron cuenta de que también había crecido cizaña. Entonces fueron a donde estaba el dueño del terreno, y le dijeron: “Señor, si usted sembró buenas semillas de trigo, ¿por qué también creció la cizaña?”

»El dueño les dijo: “Esto lo hizo mi enemigo”.

»Los trabajadores le preguntaron: “¿Quiere que vayamos a arrancar la mala hierba?”

»El dueño les dijo: “No, porque al arrancar la mala hierba pueden arrancar también el trigo. Mejor dejen que las dos plantas crezcan juntas. Lo mejor es dejarlos crecer juntos hasta la cosecha; entonces mandaré a los que han de recogerla que recojan primero la mala hierba y la aten en manojos, para quemarla, y que después guarden el trigo en mi granero..”»

Jesús dejó a la gente allí y se fue a la casa. Entonces sus discípulos fueron a decirle:

—Explícanos qué significa el ejemplo de la mala hierba en el terreno.

Jesús les dijo:

«El que siembra la buena semilla de trigo soy yo, el Hijo del hombre. El terreno es el mundo, y las buenas semillas de trigo son todos los que obedecen las leyes del reino de Dios. Las semillas de cizaña son los que obedecen al diablo, que fue quien las sembró en el mundo. El tiempo de la cosecha es el juicio final, y los trabajadores que recogen la cosecha son los ángeles.

wheat and tares 2

Yo, el Hijo del hombre, enviaré a mis ángeles para que saquen de mi reino a todos los que hacen lo malo y obligan a otros a hacerlo.  Pero los que obedecen a Dios brillarán en el reino del Padre como brilla el sol. ¡Ustedes, si en verdad tienen oídos, presten atención! (Mateo 13:24-30;36-41,43)

wheat and tares coloring page


Art by Didier Martin

Entrada → Salida

system-error-codes-2830869_960_720En informática y en matemáticas, basura que entra, basura que sale describe el concepto de que el ingreso o introducción de datos deficientes o disparatados produce el egreso de datos igualmente disparatados, o sea basura. Es decir que una información que desde un principio es imprecisa o defectuosa inevitablemente conduce a resultados imprecisos y defectuosos.

En Su Sermón de la Montaña Jesús expresó algo extraordinariamente parecido: «Un buen árbol produce frutos buenos y un árbol malo produce frutos malos. Un buen árbol no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos buenos. Así, de la misma manera que puedes identificar un árbol por su fruto, puedes identificar a la gente por sus acciones».1

Esta breve parábola nos invita a reflexionar sobre lo que dicen de nosotros —y del Salvador que vive en nosotros— nuestras palabras y acciones. ¿Expresa nuestra vida el sincero interés y consideración que Dios muestra por los demás, o es un simple reflejo de nuestro egocentrismo? ¿Comunicamos Su generosidad y justicia, o por defecto nos dejamos llevar de ese impulso tan humano que es levantar muros y excluir?

sunset-485016_960_720Así como el código informático y las ecuaciones matemáticas pueden rectificarse corrigiendo los datos que entran, Jesús nos recordó que la vida cristiana requiere una transformación interior, la que solo Él puede producir. «Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí.»2

Jesús que entra, Jesús que sale.


1 Mateo 7:17,18,20 (NTV)
2 Juan 15:4 (NVI)

Gentileza de la revista Conéctate. Usado con permiso. Imágenes en dominio público.

Parábola del rico y Lázaro

The Parable of the Rich Man and Lazarus for children

Había un hombre rico que se vestía con gran esplendor en púrpura y lino de la más alta calidad y vivía rodeado de lujos. Tirado a la puerta de su casa había un hombre pobre llamado Lázaro, quien estaba cubierto de llagas. Mientras Lázaro estaba tendido, deseando comer las sobras de la mesa del hombre rico, los perros venían y le lamían las llagas abiertas.

Con el tiempo, el hombre pobre murió, y los ángeles lo llevaron a estar con Abraham. El hombre rico también murió y fue enterrado, y su alma fue al lugar de los muertos. Allí, en medio del tormento, vio a Abraham a lo lejos con Lázaro junto a él.

El hombre rico gritó: “¡Padre Abraham, ten piedad! Envíame a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua. Estoy en angustia en estas llamas”.

Abraham le dijo: “Hijo, recuerda que tuviste todo lo que quisiste durante tu vida, y Lázaro no tuvo nada. Ahora él está aquí recibiendo consuelo y tú estás en angustia. Además, hay un gran abismo que nos separa. Ninguno de nosotros puede cruzar hasta allí, y ninguno de ustedes puede cruzar hasta aquí”.

Entonces el hombre rico dijo: “Por favor, padre Abraham, al menos envíalo a la casa de mi padre. Tengo cinco hermanos y quiero advertirles que no terminen en este lugar de tormento”.

Abraham le dijo: “Moisés y los profetas ya les advirtieron. Tus hermanos pueden leer lo que ellos escribieron”.

El hombre rico respondió: “¡No, padre Abraham! Pero si se les envía a alguien de los muertos ellos se arrepentirán de sus pecados y volverán a Dios”.

Pero Abraham le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se persuadirán por más que alguno se levantara de los muertos”. (Lucas 16:19-31)


Art by Didier Martin.

¡Bebe, alaba y escucha!

Drink+Praise+Listen

Palabras de Jesús

Sírvete un vaso de agua fría u otra bebida refrescante que te guste, y mientras bebes, alábame por las maravillosas, tranquilizadoras y refrescantes palabras que te doy. Bebe pausadamente e imagina que Mi Espíritu entra en ti mientras bebes el líquido refrescante. Medita en que soy el agua de vida y lo que te mantiene con vida. Luego, guarda silencio por unos instantes y escúchame mientras te doy una frase o dos de Mis amorosas y refrescantes palabras.


Adaptado de My Wonder Studio