Y Dios me dijo: Profeta les suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú [Moises]; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.
Por tanto el mismo Señor os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y parirá hijo, y llamará su nombre Emmanuel. (En hebreo, Emanuel significa Dios con nosotros.)
Pero tú, oh Belén Efrata, eres solo una pequeña aldea entre todo el pueblo de Judá. No obstante, en mi nombre, saldrá de ti un gobernante para Israel, cuyos orígenes vienen desde la eternidad. Y él se levantará para dirigir a su rebaño con la fuerza del Señor y con la majestad del nombre del Señor su Dios. Entonces su pueblo vivirá allí tranquilo, porque él es exaltado con honores en todas partes. Y él será la fuente de paz. (Deuteronomio 18:17-18, RVA; Isaías 7:14, RVA; Miqueas 5:2,4-5, NTV)

Extraído del libro “El nacimiento de Jesús“. Imagen de dominio público.
